
Antes de la cirugía refractiva (cirugía láser), es importante tener una conversación en profundidad con el oftalmólogo para que el doctor pueda evaluar si somos un paciente adecuado para la operación láser (cirugía refractiva). Para ello, el oftalmólogo se basará en el historial clínico y en diferentes pruebas que llevará a cabo. Es importante señalar que cada caso es distinto y por ello el oftalmólogo necesitará analizar cuidadosamente el historial clínico y llevar a cabo una serie de pruebas a cada paciente. Estos análisis ayudarán al oftalmólogo a determinar si la cirugía refractiva es una buena opción para corregir el problema o error refractivo (miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia) que tiene el paciente.
Los exámenes y pruebas más habituales que se llevan a cabo antes de una cirugía refractiva son los siguientes:
Si usted utiliza lentillas, deje de utilizarlas unas semanas antes de la operación ya que las lentillas cambian la forma de la córnea del ojo. La FDA americana recomienda dejar de usarlas 3-4 semanas antes de someterse a la cirugía láser (si son duras) y 2 semanas antes (si son blandas). Otras clínicas le recomendarán tiempos menos largos.
Deberá informar al médico de cualquier medicación que esté tomando y la historia de sus ojos. El día de la cirugía, no utilice ni cremas ni lociones en la cara, ni maquillaje ni perfume ya que estos productos pueden incrementar el riesgo de infección durante y después de la cirugía.
Tenga en cuenta que no va a poder conducir después de la operación por lo que antes de la cirugía, deberá acordar que alguien le lleve y le traiga del centro.